
EL
SEXTO SENTIDO
Usa tus ojos para ver la belleza de la vida, o para ver el interior de
las personas...
No los uses para criticar maliciosamente de cómo se ven o visten los demás,
o para juzgar a las personas,
sólo por sus apariencias.
Usa tus oídos,
para escuchar a tu prójimo, y poder ofrecerle una palabra de aliento,
para escuchar los sonidos agradables, que te ayudan a olvidar las dificultades,
y edifican tu interior. No los uses como un arma, o para envenenar a los demás.
Usa tu
olfato, para percibir el olor de las flores, del
perfume, del amor...
No lo impregnes, con los malos olores, como lo son el
odio, el egoísmo, la traición.
Usa tu gusto, para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas, de los
logros obtenidos con esfuerzo y dedicación... No lo uses para saborear, las
derrotas de otros.
Usa tu tacto, para sentir y dar amor, para tocar a las personas con tus
deseos positivos, con tu caridad... No lo uses para pedir injustificadamente.
El sexto sentido, el más importante, es el que nos da la sabiduría para
distinguir la diferencia entre los otros sentidos, entre el bien y el mal, entre
dar o recibir,
entre construir o desmoronar.
A veces miramos sin ver, oímos sin escuchar, olemos sin percibir, probamos sin
saborear, y tocamos superficialmente.
Usa tus sentidos sabiamente,
no
se trata de cuántos tengas, sino de cómo los utilizas.
El pesimista se queja del viento;
el optimista espera que cambie;
el realista ajusta las velas.-
William Arthur Ward