Título: La higienización del agua, ¿una necesidad o un riesgo?
Autor:  
Publicado en:  
Fecha:  

El agua que sale de nuestras canillas es un producto que pretende inicialmente y, como objetivo fundamental, no desencadenar ningún problema de salud pública. Este objetivo se ha conseguido, después de muchos siglos en los que ha estado implicada en el inicio o transmisión de una gran cantidad de brotes epidémicos gracias al empleo, entre otros, del hipoclorito sódico. Un estudio reciente, sin embargo, ha cuestionado su uso por el riesgo que implica la formación de subproductos potencialmente tóxicos.

Durante siglos se observó la presencia de cólera en toda Europa sin conocer su causa, hasta que se evidenció que la fuente de diseminación de la infección era el agua, que actuaba como vector del vibrión colérico. La solucion al problema consiste en que, los microorganismos en el agua de consumo se eliminan gracias a la adición de sustancias potabilizadoras o higienizantes.

Además de estos claros ejemplos hay que destacar la presencia de otros microorganismos como enterobacterias (Escherichia coli, Salmonella y Shigella, entre otras), bacilos (entre ellos patógenos como el Bacillus anthracis, responsable del carbunco o ántrax) o virus (hepatitis A y virus tipo Norwalk).

Hoy por hoy, la única manera de asegurar la seguridad del agua es su tratamiento mediante sistemas de potabilización química. Esta potabilización sólo se practica a las aguas de consumo urbano, mientras que las aguas envasadas no se potabilizan ya que se obtienen directamente en los manantiales en unas adecuadas condiciones higiénicas.

>> volver a "Notas Destacadas" >>>